Fachaditis: solo fachada y nada más

El pase de diapositivas requiere JavaScript.


Por más que sea una práctica habitual no logro acostumbrarme. Cada vez que veo un edificio del que sólo han dejado la fachada y vaciado el interior pienso en lo hipócrita que es la protección al patrimonio en esta ciudad. Una ciudad de fachadas, destinadas a que los turistas queden en una bonita fotos con un decorado que parece antiguo, pero que, no lo es. Y no digamos las remontas de pisos, que parece que vuelven.

Lo que me emociona al entrar en un edificio antiguo es ver sus detalles decorativos, pero también los espacios, ver como vivían en el pasado, remoto o reciente. Imaginar las vidas que discurrieron entre aquellas paredes, los cambios que ha habido, los pavimentos que no corresponden a la tabicación actual, las decoraciones de diferentes épocas, los papeles de pared pasados de moda y desteñidos por el sol. Todas esas emociones se pierden cuando entras en un edificio que sólo ha conservado la fachada. ¿Que lección de historia, de arte, de emociones se aprenden de un edificio nuevo? Muchas, pero no las mismas de un edificio antiguo, por eso me parece un fraude disfrazar una anodina construcción moderna bajo el disfraz de una pieza histórica.

??????????????????????????????? ??????????????????????????????? ??????????????????????????????? Fotos: vaciado del edificio, año 2009, hoy modernísimo hotel de Condal/Via Laietana

Quizás, porque el vaciado de edificios no ha afectado en Barcelona a ningún edificio referente claro de la ciudad, como ha pasado recientemente en Madrid con La Equitativa, para transformarlo en hotel, no se ha abierto un debate en la ciudad (Las Arenas fue un culebrón que duró desde ¡1989 al 2013!, en La Rotonda, creo que no ha habido debate, sólo un intento desesperado de salvar alguna cosa frente al muro sordo del Ajuntament y la empresa Núñez y Navarro, y desde hace un par de años ya hemos comenzado con los bizantinismos para el futuro de La Modelo), aunque son muchos los que han hablado en contra de esta práctica habitual:

Como Juan José Lahuerta en Destrucción de Barcelona,  Mudito & Co, Barcelona, 2004, p.15: En el colmo del cinismo, de muchas de esas casas demolidas se han conservado las fachadas. Fachadas al aire: podríamos creer, por ejemplo, que estamos viendo ahí las pieles de la ciudad, convertida toda ella en un Bartolomé.

Y comparándolo con crustáceos añade: Esas fachadas, en verdad, son como sus caparazones después de que haya sido sorbida su carne, aspirado todo lo blando y jugoso, suculento, sustancioso, que tenían dentro. Las manzanas, los bloques y las casas de algunos barrios de Barcelona han sido vaciados también de esa carne y esos jugos de que está hecha, al fin y al cabo, la vida, una vida atesorada por el tiempo, acumulada.

Andrés Trapiello, en el Magazine de La Vanguardia (29/12/2002, p.12), comparando el edificio a un acantilado lleno de vida: El hecho de haber conservado sus fachadas, antes de derruir y vaciar el interior, supongo que les habrá parecido menos criminal a los especuladores. Durante los últimos cuatro meses hemos visto despojarla de los cientos de fuertes y sanas vigas de madera que sostenían esa inmensa batea donde la humana vida prosperaba y crecía. ¿Qué pensaríamos de un cuerpo vivo al que sólo se le dejara la piel, como hace ese taxidermista alemán, doctor Hagens? ¿Qué pensaremos de estos embalsamadores urbanos?

Lluís Permanyer escribía en ¡1977! en La Vanguardia (5/08/1977, p.42): Ya sé que no es un descubrimiento […] Pero si cunde el ejemplo y prospera la «genialidad» de salvar fachadas con tal que a uno le permitan edificar detrás lo que mejor le convenga estamos irremisiblemente perdidos. Tal solución es la que, lo reconozco, mejor cuadra con el fariseísmo que ahora impera en tantos aspectos de la vida: lo que interesa es conservar las apariencias. Así, pues, lo que queda de algún valor arquitectónico acabarán convirtiéndolo en un producto digno del Hollywood de la mejor época: sólo la fachada y nada más.

Claro que reformar una casa es más cara que derribar, pero con imaginación se pueden hacer actualizaciones en edificios históricos que no conlleven su pérdida. Requiere esfuerzo y sobretodo voluntad. Y muy, pero que muy especialmente, una visión de la ciudad muy concreta, una ciudad destinada a las personas, orgullosa de su pasado, sea el que sea, desde la dichosa burguesía a las más dichosas (sin doble sentido…) putas del Raval, que bien mirado tampoco hay tanta diferencia entre una y otras…  Desde las grandes piezas icónicas, a los retazos anónimos de un pasado. Porque Barcelona es la Sagrada Familia, el Palau de la Música, el Liceu, sí, pero sin los anónimos edificios, locales, comercios y personas que los rodean, esos símbolos por sí mismos, no valen nada.

Añado una galería con algunas imágenes de estos días, carcasas vacías de vida (en calle del Carme, Rambla Catalunya y esquina Pau Claris/Bruc), pisos añadidos (Ronda Sant Pere), sacos de cielos rasos de pisos en fase de reforma (calle Trafalgar) o un solar con la barandilla modernista de un blacón en la calle Urgell. Y algunas baldosas de pavimento hidráulico recuperadas de containers de casas derribadas. Y eso no es lo más grave, en casos de instituciones como El Molino o algunos teatros y fábricas de la ciudad, cuando se han vaciado por dentro se ha tirado también a la basura partituras centenarias, decorados, vestuario, inventarios, archivos … Todo sin el más mínimo respeto por una historia que ha sido recuperada de las basuras por los ciudadanos. Así nos va y así nos vemos.

Anuncios
Galería | Esta entrada fue publicada en Barcelona Modernista, Pavimentos Hidráulicos y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a Fachaditis: solo fachada y nada más

  1. Es lamentable la falta de actuación, pasividad y desidia con la que las instituciones públicas tratan todo lo relacionado con el patrimonio de la ciudad. ¡Muy triste!

    Me gusta

    • Nosotros también tenemos nuestro granito de culpa… La sociedad, a veces, va un paso por delante de los políticos (ver las movilizaciones para salvar la Colonia Castell, el caso del hotel del Palau, La Rotonda, Villa Urania, etc), pero en general no hay una conciencia clara del valor del patrimonio, ni tan siquiera de que es patrimonio y que hay que conservar o no. Pero sí, es triste como perdemos la esencia de las cosas para quedarnos solo con la apariencia. Un debate entre ciudadanos, arquitectos, expertos en patrimonio e historiadores del arte y políticos, que sentase unas bases duraderas de intervención en el patrimonio (catalogado o no) sería lo ideal. Un un edificio, un barrio, una ciudad no pueden quedar petrificados en el pasado como pieza de museo, pero tampoco avanzar tan deprisa que pierdan la memoria por el camino. Y quien dice la memoria, dice las entrañas…

      Me gusta

  2. Xavier dijo:

    En muchos casos, como el primero que sale en este artículo, se trata de edificios sin una protección que permita su conservación y que van a ser demolidos y subtituídos por una finca que no tiene nada que ver con el centro histórico. En estos casos, se justifica la conservación de las fachadas, ya que son la parte más pública del edificio y permiten mantener la integración de la finca en su entorno. Y no es nada fácil convencer a la propiedad que exige el derribo si o si.

    Me gusta

    • Bueno, son puntos de vista. Yo soy más de la rehabilitación… Conservar la fachada es pura estética. La rehabilitación permite mantener la esencia de la arquitectura. No hay nada más frío que entrar en una casa que parece antigua pero no lo es. Rehabilitación y mantenimiento son otra forma de entender la ciudad, menos especulativa, más respetuosa con la historia. Evidentemente todos defienden sus intereses, pero es que la rentabilidad económica no está reñida con la conservación del patrimonio. Nos han convencido que derribar y construir de nuevo es más rentable, pero es una idea que no tiene en cuenta valores no cuantificables económicamente. Por otro lado habría que saber quien es la “propiedad” si una familia que se desespera porque no puede mantener el edifico y, sin ayudas municipales, el derribo es la única opción; o un grupo de inversión que solo quiere beneficio rápido… Es muy diferente.

      Me gusta

  3. Xavier dijo:

    Hago referencia a una finca del carrer Carme

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s